Tanto C. Russell Brumfield, autor de Poof! La Revolución del Olor en las Comunicaciones en la Era Informática, como sus co-autores James Goldney y Stephanie Gunning, son obstinados cuando se trata del olor. Poof! está repleto de ejemplos de cómo los olores afectan a los humanos y de como la gente ha usado los aromas para cumplir con objetivos de negocios, personales y otros. Sin embargo, si hay una idea que lleva al libro, es que todo lo que se ha logrado hasta ahora no se comparará con lo que nos espera en el futuro.
Según Brumfield, estamos recién entrando en una era en que a casi cualquier producto y ambiente se le dará un olor apropiado. Ese olor estará diseñado para evocar una emoción particular, o para transmitir algún mensaje sobre la marca. Hasta piensa que el olor podrá ser usado como una indicación direccional para ayudar a la gente a ubicarse bien en los ambientes complejos de los centros de compras o malls.
Esto pueda que suene un poco estrafalario, pero Brumfield y sus co-autores señalan numerosas investigaciones que concuerdan con su premisa básica, aunque quizás no con su visión completa de los posibles usos de los olores en el futuro.
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Calabazas Sexy
Además del cuantioso material de neuromarketing que nos proporciona Poof! (tal como que los productos que tienen mejor aroma les va mejor en las ventas), también expone muchísima información realmente interesante acerca de los efectos conductuales que tienen los aromas. ¿Quieres interesar a un hombre? No te molestes usando perfumes caros. El Smell and Taste Treatment and Research Foundation [La Fundación para el Tratamiento e Investigación de los Olores y Sabores] midió el nivel de excitación que provocaban distintos aromas en los hombres, y descubrieron que una mezcla de lavanda y pie de calabazas aumentaron el nivel de excitación a un 40%, mientras que en segundo lugar una combinación de los aromas de doughnuts y anís incrementaron el nivel a un 31%. Diverge un poco de Chanel y de Jean Patou…. ¿Por qué pagar cientos de dólares por onza cuando unos doughnuts y unos dulces de anís funcionan perfectamente?
Y para no excluir a los hombres, Poof! también nos cuenta que la mayoría de las colonias de hombre disminuyen el nivel de excitación femenina, excepto los aromas naturales. ¿Qué es lo que realmente funciona para las mujeres? Investigaciones diversas muestran que la combinación de piel masculina recién duchada, un poco de sudor, y cualquier olor de fruta fresca producen los niveles más altos de excitación. Embotella ESO, Ralph Lauren…
El Olor a Auto Nuevo
En Branding Sensorial y Tu Marketing Apesta?, escribí sobre como los productores de automóviles se esfuerzan para hacer que sus autos nuevos huelan a, bueno, a auto nuevo. Poof! ofrece algo más de información, específicamente que en Detroit los productores automovilísticos gastan US$2 millones anuales en el aroma “cuero líquido”. Los autores también proponen que el resurgimiento de la marca Cadillac en la década de 1990 puede que se atribuya al desarrollo de su aroma especial y único, “Nuance” [Matiz].
Podría continuar, pero si este es el tipo de cosas que te interesan, lee el libro.
¿Y qué de las predicciones de los autores de que casi todos los productos y ambientes harán uso de los aromas como parte importante de su personalidad? Yo creo que es algo improbable. Tenemos la tecnología para hacer que casi cualquier producto hable o toque música (como las tarjetas de cumpleaños), pero nadie quiere entrar a una pieza y gatillar un coro de muebles y decoraciones que hablen, y puede que un despliegue similar de muchos olores igualmente le falte sutileza. Una única muestra de perfume en una revista puede ser insoportable – tener muchos objetos que emitan olores en un área sin duda produciría una confusión apestosa. Creo que definitivamente veremos un incremento en el uso de aromas ambientales para los propósitos de branding y de alteración del humor de la gente. Los productos aromáticos, sin embargo, probablemente serán usados más selectivamente en casos donde hay un beneficio directo para el consumidor o en casos donde hay una expectativa de aroma (en autos nuevos, sofás de cuero, etc.)
Sin importar qué es lo que crees que sucederá en el futuro de marketing con olores, Poof! es una exploración entretenida y accesible de lo que sabemos sobre el olor y nos da una visión provocativa del futuro de las innovaciones en el olor.
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